A falta de unos días para terminar nuestro segundo paso por Aragonia como stand, queremos hacer reflexión.

Este segundo paso, ha sido mucho más corto que la primera vez, solamente ha sido durante un mes frente a los tres meses anteriores. Nos deja un sabor de boca entre dulce y amargo. Hemos vuelto a tener ventas, hemos vuelto a tener un buen feedback aunque  ha habido menos transito de gente, tanto en el pasillo como en el stand y en general las ventas han sido menores.

Seguimos contentos con nuestro producto y tenemos un gran proyecto para este año. En un primer paso por Aragonia, conocer la opinión de la gente sobre nuestra ropa ecológica esta bien, aunque lo importante era saber que se vendía, y se vendió. En esta segunda ocasión, también era importante vender aunque también era muy importante conocer la opinión de la gente que nos había comprado anteriormente. Vender, hemos vendido, menos pero hemos vendido (en este post no entrare a valorar el porque hemos vendido menos ya que pensamos que son varios los motivos, entre ellos mucha menos afluencia de gente por el pasillo). Y algo muy importante también, era saber la reacción de la gente que nos compro en la otra ocasión y no ha podido ser mejor. Hemos tenido muchas visitas de las clientas anteriores para decirnos que estaban super cómodas con nuestra ropa ecológica, que la llevaban muy a gusto y que eran la envidia de sus amigas y conocidas y por supuesto repitieron compra.

 Al final, saber que las mujeres que prueban tu ropa ecológica, están contentas, nos dice que estamos haciendo algo bien, que tenemos un buen producto y por lo que nos dicen, un producto que cumple con nuestros objetivos de diseño y calidad, exclusividad y sostenibilidad.