Al hablar hoy de moda sostenible en España uno de los nombre que se nos viene a la cabeza es el de Gema Gómez y su plataforma Slow Fashion Spain. Pero, ¿Quién es Gema Goméz?

“Diseñadora de carrera y fundadora de Slow Fashion Spain. Comunicadora, coach, docente yGemaGomez consultora, tras su trabajo en grandes cadenas de moda en Madrid y en institutos de tendencias en París, Gema se decide a iniciar sueño, una nueva manera de entender y vivir la moda, desde un punto de vista mucho más humano.”

M: ¿Cuándo comenzó Slow Fashion Spain y cómo ha evolucionado en cuanto a seguidores, colaboradores y actividades?

G: Slow Fashion Spain, como tal, nació en septiembre del 2011, informalmente nació mucho antes, pero con nombre y web fue en ese momento.

Como toda iniciativa emprendedora ha ido evolucionando, y descubriéndose a sí misma en el espejo que le han ofrecido los que se han interesado por ella: alumnos, escuelas, emprendedores, etc…

La esencia del proyecto es ser la plataforma de ayuda y empuje para todas aquellas empresas y marcas que quieran construir una industria textil limpia, y cada día genera más interés en los círculos que pueden ayudar a conseguirlo.

M: ¿Cómo ves la moda sostenible en España?

G: La moda sostenible (real) en España actualmente es un mercado de héroes, la mayor parte pequeños emprendedores que ven en este sector una manera de aportar valor, bien por la manera en que se produce, bien por la creatividad que muestra, a la sociedad y al consumidor y por supuesto de diferenciarse de la moda convencional que vemos en el mercado o fast fashion.

Afortunadamente, la industria cada día se interesa más también y veo que aunque con dudas, ella también sabe que es el camino…

M: ¿Recomendarías a alguien que quiere comenzar en la moda que siguiera la línea sostenible en España en particular?

G: Sin lugar a dudas es el camino, y cuantos más seamos más fácilmente conseguiremos llegar aslowfashionspain un público masivo, hacerle comprender la importancia y el valor que tienen estas iniciativas. Hablaba por ejemplo hace poco con Elisabet Silvestre, autora del libro “Vivir sin tóxicos” , una auténtica experta del tema y si yo ya sabía lo peligrosa que era la exposición inadvertida para los bebés, ella me lo hizo comprender aún más, y este es sólo un único aspecto, podríamos hablar del uso de los recursos naturales, de la biodiversidad, de la contaminación, etc…

M: Esta habiendo movimientos en grandes cadenas textiles hacia la sostenibilidad ¿crees que son reales o movimientos de marketing?

G: Pues mira, justamente anoche veía este vídeo de Steve Howard, responsable de Sostenibilidad en IKEA, sobre los grandes proyectos que están llevando a cabo. Si no nos cuestionamos pues lo ves y dices ¡increíble el trabajo que están haciendo! a mi, sin embargo me surgen grandes dudas…hablan de las bombillas LED que producen, y a mi me gustaría saber cuántos millones de bombillas hacen al año? ¿cuál es el material que usan? ¿cómo se reciclan estas millones de bombillas una vez finalizado su uso? ¿están diseñadas bajo conceptos cradle to cradle? y sobre el algodón Better Cotton Iniciative que hablan en el vídeo, por mucho que mejore un poco el salario de algunos productores (en el vídeo no dice cuántos) ¿es sostenible producir los millones de productos de algodón que produce IKEA con unos criterios que solo “mejoran” un poco el algodón convencional que se usa ahora mismo? ¿qué pasa con el consumo de agua y de pesticidas que no erradican?…demasiados interrogantes ¿no te parece Miguel?

M: A veces yo creo que demasiados…Siguiendo con las grandes cadenas ¿Piensas que estas empresas pueden cambiar sinceramente su modelo de negocio y seguir con los datos económicos que manejan actualmente?

G: Creo que es imposible, son modelos de negocio que para generar los inmensos beneficios que generan (no olvidemos que nacieron para hacer rico a alguien, no para salvar el mundo) son tremendamente dependientes del consumo masivo y el consumo masivo está reñido con la sostenibilidad real que va acompañada del concepto de decrecimiento; además que existan, significan que hay millones de personas trabajando en condiciones casi de esclavitud para que otros tantos millones consumamos productos que ni siquiera necesitamos, sin dar valor a lo que consumimos, pervirtiendo los precios de un mercado que hacen un desafío enorme el surgimiento de iniciativas mucho menos ambiciosas en términos económicos pero más ambiciosas en términos de aportar valor.

Muchas gracias Gema por tu tiempo y por tu sinceridad. Siempre tenemos en mente que fue gracias a ti durante un encuentro fortuito en Madrid en 2012 cuando Elisa Muresan marca de Ropa ecológica pudo avanzar, ya que nos estaba resultando imposible encontrar información sobre todo esto. Un abrazo!

Miguel

🙂