Últimamente están naciendo bastantes proyectos de ropa ecológica, segunda mano, comercio justo… en el sector textil y esto nos alegra enormemente, creemos que trabajar bajo criterios de sostenibilidad tendría que ser lo estándar, lo normal. También es cierto que desde hace un tiempo, grandes cadenas de ropa están incluyendo prendas con tejidos ecológicos o haciendo movimientos en este sentido.
Lo de las grandes cadenas, siempre he pensado que era algo bueno para las pequeñas marcas de ropa ecológica ya que nos hacen muchísima publicidad y hacen que llegue nuestro mensaje a un mayor número de gente, aunque los tejidos ecológicos que utilizan no son todo lola-ropa-ecológica-de-los-grandes transparente que deberían ser. Además creo que todo esto se debe a la imagen que tienen que proyectar más que a una concienciacion real del impacto que la ropa provoca tanto en el medio-ambiente como en los trabajadores. Y es esto último lo que me esta preocupando. El modelo de negocio de estas cadenas, que pasa por hacer el mayor número de ventas posible en el menor tiempo posible, no es nada sostenible y si encima, como muchos sabemos, el ahorro del coste de las prendas lo sacan de esclavizar a todos los trabajadores (directa o indirectamente, son responsables igualmente) que participan en la cadena de confección de las prendas, nos da como resultado un negocio con productos sostenibles con un trasfondo bastante feo.
Me preocupa que la gente se quede con lo que se ve en la superficie y el problema de la explotacion de trabajadores, un problema que no se ve en una prenda a simple vista quede oculto como hasta de ahora, no perdón, peor porque puede quedar oculto bajo la cara de la sostenibilidad.
Nosotros entendemos que la moda sostenible tiene que ser eso, sostenible en todos los aspectos, tejidos, confección, venta…
Miguel 🙂